Salud Preconcepcional: Qué Hacer Antes de Buscar un Embarazo

Henry Alexander Rodriguez Ardila Pediatra

Preparándose para ser padres
Preparándose para ser padres

Salud Preconcepcional: Qué Hacer Antes de Buscar un Embarazo.

La guía que ojalá tuvieras antes de empezar

Cuando una pareja decide que quiere tener un bebé, el primer pensamiento suele ir directo al momento de la concepción. Pero hay una etapa que muchas veces se salta y que puede marcar una diferencia enorme en la salud del embarazo y del bebé: el periodo preconcepcional, ese tiempo previo a la búsqueda del embarazo en el que el cuerpo y la mente se preparan para lo que viene.

En Colombia, según datos del Ministerio de Salud y Protección Social, apenas el 2% de las parejas acude a una consulta preconcepcional antes de iniciar la búsqueda del embarazo. Esto significa que la gran mayoría llega a la gestación sin haber revisado factores de riesgo que se podrían haber corregido con tiempo. Este artículo es para que tú no seas parte de esa estadística.

1. ¿Qué es la consulta preconcepcional y por qué importa?

La consulta preconcepcional es una visita médica que se realiza antes de intentar quedar embarazada, idealmente entre tres y doce meses antes. Su objetivo es evaluar el estado de salud general de la mujer, identificar factores de riesgo que puedan afectar el embarazo y al bebé, y dar recomendaciones para llegar a la concepción en las mejores condiciones posibles.

En Colombia, esta atención está contemplada dentro de la Ruta Integral de Atención en Salud Materno Perinatal, establecida por la Resolución 3280 de 2018 del Ministerio de Salud y Protección Social, y es un derecho al que puedes acceder a través de tu EPS. No tienes que esperar a estar embarazada para empezar a cuidarte.

La importancia de esta consulta radica en un hecho biológico clave: las primeras diez semanas de gestación son el período de mayor vulnerabilidad para el embrión, ya que es cuando se forman todos los órganos principales. Muchas mujeres ni siquiera saben que están embarazadas en esas primeras semanas. Por eso, el cuidado debe comenzar antes, no después de la prueba positiva.

2. ¿Qué se evalúa en la consulta preconcepcional?

La consulta preconcepcional es mucho más que una revisión ginecológica. Implica una evaluación integral que abarca varias dimensiones de la salud.

Historia médica personal y familiar

El médico revisará tu historia clínica completa: enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, epilepsia o enfermedades autoinmunes que deben estar bien controladas antes de buscar un embarazo. También se indagará sobre antecedentes de embarazos anteriores, pérdidas gestacionales, partos prematuros o bebés con defectos de nacimiento, ya que estos antecedentes pueden ofrecer información importante sobre riesgos futuros. La historia familiar también es relevante para identificar condiciones hereditarias que puedan requerir asesoría genética.

Examen físico completo

Incluye la medición del peso y el cálculo del índice de masa corporal (IMC), que es un dato fundamental porque tanto el bajo peso como el sobrepeso y la obesidad se asocian con mayores complicaciones durante el embarazo. También se evalúa la presión arterial, la salud bucodental y, dependiendo de la edad y los antecedentes, puede incluir una ecografía transvaginal para revisar el útero y los ovarios.

Exámenes de laboratorio

Entre los exámenes que habitualmente se solicitan están el hemograma completo para descartar anemia, la glicemia para detectar diabetes no diagnosticada, el perfil tiroideo, las pruebas para infecciones de transmisión sexual como VIH, sífilis y hepatitis B, y la serología para toxoplasmosis y rubéola, que son infecciones que pueden afectar gravemente al feto si la madre las contrae durante el embarazo.

Estado de vacunación

Es fundamental que el esquema de vacunación esté completo antes del embarazo. Durante la gestación no es posible aplicar algunas vacunas de virus vivos atenuados, como la triple vírica que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, o la vacuna de la varicela. Si no tienes inmunidad frente a la rubéola y la varicela, debes vacunarte antes de quedar embarazada y esperar al menos un mes antes de la concepción. La vacuna contra la influenza y la de hepatitis B sí pueden aplicarse durante el embarazo si es necesario.

3. Los hábitos de vida: lo que más puedes controlar tú

Además de la evaluación médica, la consulta preconcepcional es una oportunidad para revisar los hábitos de vida que tienen un impacto directo en la fertilidad, en el desarrollo del embarazo y en la salud del bebé.

Ácido fólico: empieza antes de lo que crees

El ácido fólico es la recomendación preconcepcional con mayor respaldo científico. Esta vitamina del grupo B es esencial para el correcto cierre del tubo neural del embrión, que ocurre entre los días 21 y 28 del embarazo, cuando muchas mujeres todavía no saben que están gestando. Por eso, la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud de Colombia recomiendan comenzar la suplementación con ácido fólico al menos tres meses antes de buscar el embarazo, a una dosis de 0,4 a 0,8 mg diarios para mujeres sin factores de riesgo, y hasta 4 mg diarios en mujeres con antecedentes de defectos del tubo neural.

Tabaco, alcohol y otras sustancias

No existe ninguna cantidad segura de alcohol durante el embarazo. El alcohol atraviesa la placenta y puede causar el síndrome alcohólico fetal, una condición que genera daño cerebral permanente y alteraciones físicas en el bebé. Lo ideal es eliminar el consumo de alcohol antes de buscar el embarazo, no solo después de la prueba positiva.

El tabaco, por su parte, reduce la fertilidad tanto en hombres como en mujeres, aumenta el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, bajo peso al nacer y muerte súbita del lactante. Si fumas, el momento de dejar es ahora, antes del embarazo.

Lo mismo aplica para las drogas recreativas y para algunos medicamentos de venta libre o con receta que pueden ser teratógenos, es decir, capaces de causar malformaciones en el embrión. Informa siempre a tu médico de todos los medicamentos, suplementos y productos naturales que estés tomando.

Peso corporal

El peso antes del embarazo influye directamente en el riesgo de complicaciones. El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de diabetes gestacional, hipertensión, preeclampsia, cesárea y complicaciones neonatales. El bajo peso, por su parte, se asocia con mayor riesgo de parto prematuro y bebés pequeños para su edad gestacional. Si tu IMC no está en rango saludable, el período preconcepcional es el mejor momento para trabajar en ello con apoyo médico y nutricional, de forma gradual y sostenible.

Actividad física

El ejercicio regular antes y durante el embarazo tiene beneficios bien documentados: reduce el riesgo de diabetes gestacional e hipertensión, mejora el estado de ánimo, facilita el parto y acelera la recuperación posparto. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan al menos 150 minutos de actividad moderada por semana para adultos en edad reproductiva. Si no tienes el hábito, el período preconcepcional es un excelente momento para empezar.

Alimentación

Una dieta variada y equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres, proteínas de calidad y grasas saludables, es la base de una buena salud preconcepcional. Más allá del ácido fólico, otros micronutrientes importantes en este período son el hierro, el yodo, el calcio, el zinc y la vitamina D. No es necesario seguir dietas restrictivas ni tomar un arsenal de suplementos: una alimentación real y variada, complementada con el ácido fólico indicado por tu médico, es suficiente en la mayoría de los casos.

Salud bucodental

La salud dental es uno de los aspectos más olvidados en la preparación para el embarazo, pero tiene una relevancia real. La enfermedad periodontal durante el embarazo se ha asociado con mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. Visita al odontólogo antes de quedar embarazada para tratar cualquier infección, caries o enfermedad de las encías, ya que algunos procedimientos dentales son más complejos de realizar durante la gestación.

4. La salud mental también cuenta

La preparación para el embarazo no es solo física. El estado emocional y psicológico antes de la concepción influye en cómo se vive el embarazo, el parto y el posparto, y también en el desarrollo del bebé.

Si tienes antecedentes de ansiedad, depresión, trastornos alimentarios o cualquier otra condición de salud mental, el período preconcepcional es el momento ideal para estar en acompañamiento profesional y para revisar, junto con tu médico, los medicamentos que estés tomando, ya que algunos antidepresivos o ansiolíticos requieren ajuste o cambio antes del embarazo.

El estrés crónico, por otro lado, puede afectar la regularidad del ciclo menstrual y reducir la fertilidad. No es necesario eliminar todo el estrés de tu vida, algo imposible, pero sí vale la pena identificar las fuentes de estrés sostenido y buscar estrategias de manejo antes de iniciar la búsqueda.

5. El papel del padre en la salud preconcepcional

La preparación para el embarazo no es solo cosa de la mujer. La salud del padre también influye en la fertilidad, en la calidad del material genético y en el desarrollo del embarazo.

La calidad del esperma se ve afectada por el tabaco, el alcohol, las drogas, el estrés crónico, la exposición a tóxicos ambientales, el calor excesivo en la zona genital y la obesidad. Dado que los espermatozoides tardan aproximadamente 74 días en madurar, los cambios en los hábitos del padre empiezan a reflejarse en la calidad del semen unos tres meses después. Por eso, la recomendación es que el hombre también empiece a cuidarse con suficiente antelación.

Además del papel biológico, la implicación emocional y práctica del padre en el proceso preconcepcional tiene un impacto positivo en el bienestar de la madre y en la salud del futuro bebé. Acudir juntos a la consulta preconcepcional es una decisión que cada vez más parejas toman y que los profesionales de la salud recomiendan.

6. ¿Y si el embarazo no fue planeado?

Una proporción significativa de los embarazos no son planificados. Si ese es tu caso, no te culpes. Lo más importante ahora es acudir lo antes posible a tu primera consulta prenatal, iniciar el ácido fólico si aún no lo has hecho, suspender el tabaco, el alcohol y cualquier sustancia que puedas estar consumiendo, y revisar con tu médico los medicamentos que tomes habitualmente.

Aunque no hayas podido prepararte antes, hay mucho que puedes hacer desde el momento en que sabes que estás embarazada para tener un embarazo saludable.

Para terminar

Cuidarte antes del embarazo es una de las decisiones más importantes que puedes tomar por ti y por tu futuro bebé. No requiere hacer nada extraordinario: se trata de revisarte, informarte, corregir lo que se pueda corregir y llegar a la concepción con el mejor estado de salud posible.

En Colombia tienes el derecho de acceder a esta atención a través de tu EPS. No esperes a la prueba positiva para empezar a cuidarte. La historia de tu bebé empieza antes de que exista.

Fuentes y referencias

  • Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia (2018). Resolución 3280. Ruta Integral de Atención en Salud para la Población Materno Perinatal. Bogotá: MINSALUD.

  • Organización Mundial de la Salud (2016). Recomendaciones de la OMS sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo. Ginebra: OMS.

  • Centers for Disease Control and Prevention — CDC (2023). Preconception Health and Health Care. Atlanta: CDC.

  • American College of Obstetricians and Gynecologists — ACOG (2019). Good Health Before Pregnancy: Prepregnancy Care. Practice Bulletin. Washington: ACOG.

  • March of Dimes (2023). Preparing for Pregnancy: Preconception Health. White Plains: March of Dimes Foundation.

  • Portaldelasalud.com (2021). Control prenatal y consulta preconcepcional en Colombia. Referencia a Resolución 412 de 2000, MINSALUD.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con tu médico o profesional de salud de confianza.